lunes, 2 de mayo de 2011

Mamaso de un cincuentón

30 de abril

El título lo refleja, un cincuentón que a veces se cree Contador.

Todo parecia un día perfecto, a pesar de que la peña había decidido no salir debido a la predicción meteorológica. Temprano como de costumbre, 7'10 h. salida de casa, con ruta modificada a última hora, por si el domingo volvía a salir y no me pasase lo de la semana pasada que estaba echo polvo.

Bajada por el calero, tráfico escaso a esa hora, semáforo en verde y camión que no estaba aparacado como de costumbre.

Tomé la pista, plato grande - piñón pequeño, a todo gas. La gravilla saltaba sobre la cara, echo que sucede por esta pista, motivo, no lo sé, y no en otra. A 200 metros, una prieda, de no buen tamaño, sólo una. La esquivo con la rueda delantera, me desequilibraría un poco y al pisarla con la rueda trasera, el metro setenta y cinco y los 70 kilos con caso y zapatillas dieron contra el suelo.

Al acariciar la cara, leve recuerdo a otra caía. Al tocármela, rastros de sangre, pocos. Decidí volver sobre mis pasos, no sin antes pegarle una pata al elemento desequilibrador, la piedra.

En el retrovisor del todo terreno, el rostro no estaba muy maltrecho, pero entre ceja y ceja me notaba algo duro, que no debía ser la piel, no había tenido tiempo de secarse. Decidí volver a casa, decisión muy acertada en vista del diagnóstico.

Al llegar, clara sorpresa de toda la familia, ¿que haces aquí?. Mi cara me delataba y tras la pregunta, la confirmación, te has pegado una leche. Pues sí. Me dirigí al espejo, y seguía tocándome algo duro entre las cejas. Con las pinzas no salía. Pues nada, vámonos al ambulatorio.

Al comentarle al médico que me había caído, las preguntas de rigor, supongo para determinar los motivos de la caída. No hombre, que ha sido con la bicicleta, se acabaron las preguntas. Vamos a ver que tienes, enfermera pinzas, dame otras pinzas, estas con punta ¿?.

Al tirar, salía la rama de una palmera, eso me pareció a mí, debido al tronco que se alojó. ¿Pero doctor, como puede ser que eso tan grande se alojase entre ceja y ceja? ¿Pero si no me dolió?. Debí poner una cara o cambiar de color, blanca como la patena, por que me dijo que me acostase porque había mareado.

Pues nada, una vez extraído, antitetánica, búsquela en la farmacia. Peregrinaje por ésta, sin éxito y vuelta al ambulatorio, cabreado. Como me mandan a la farmacia, si ésta no tienen la inyección desde hace más de diez año descatalogada. Llamada a otro ambulatorio, y por suerte para mí y para mi estado de ánimo, si la tenían.

Pues nada, este incidente, me ha tenido varado, el sábado y el domingo, aprovechado para limpieza y mecánica.

lunes, 25 de abril de 2011

San Fernando Fataga San Fernando

Día 23 04 2011

Día lluvioso donde los haya. Ni en invierno recuerdo haber amanecido con un día con tanta lluvia. Mensajito a Jesús diciendo que me recogiese en mi casa.

Nos dirigimos a casa de Miguel y Domingo. Allí nos estaba esperando también el hermano de Domingo un amigo suyo. Vaya pepino llevaba este último.

Camino del sur comentábamos que si íbamos a tomar churros con chocolate, ya que el tiempo no mejoraba, pero al final estuvo bien.

En el ambulatorio de Maspalomas, donde dejamos el coche se nos unió otro ciclista con otro pepino, ya eran dos. Nada más salir, Domingo y los "pepinos" ya se veía que se iban a perder y así fué.

Como comentaba en el post anterior, estaba cansado y veía que daba pedales pero no avanzaba. Bueno será que ellos van fuertes. Carretera arriba fuí con plato grande y sin gran esfuerzo, pero aún así no les daba caza. No me supuso gran esfuerzo llegar hasta la presa. Cuando llegamos Jesús me dijo que se encontraba un poco mal del estómago, le dejé un plátano para reponer fuerzas y en ese momento pensé que me lo había pegado, comencé a sentirme mal. Un tanto mareado y el estómago mal. Le eché la culpa al sandwich que comí antes de salir del ambulatorio. Tenía hambre y me lo sampé.

Domingo y cía., en la presa llevaban rato esperando con lo que unos minutos después de llegar ya estábamos en camino. Se me estaba haciendo demasiado duro con lo que empecé a recular y meter desarrollos cortos. En algunos instantes pensé en dar la vuelta.

Al malestar físico se le unió el mecánico. Los cambios empezaron a fallarme y cada vez peor.

Físcamente iba mejorando lentamente pero mecánicamente iba a peor. Al pasar por la Finca de Ventura, recuerdos al amigo que se encuentra en Huelva.

Pinchazo de Domingo y paradita, que bien me vienen.

Casi llegando a Fataga, Jesús se le cae una rulina. Menos mal que la rulina la encontramos, no así el tornillo. Le pusimos el tornillo del portabidón con una tuerca autoblocante que llevaba, y funcionó hasta el final. Llegamos a la carretera que nos conduce a Fataga y hubo que bajarse de la bicicleta, estaba rendido y creía que no iba a llegar.

Ya nos estaban esperando, domingo y cía, imagino que desde hace mucho, ya que sobre la mesa no había nada. En la entrada de Fataga hay varios bares, y pensé ¿porqué no han cogido el primero?, con lo cansado que estoy.

Al llegar pedí un Gatorade y un pastel. Que bien me vino el pastel. Hizo su función al azúcar. Mejoré físicamente un montón. El regreso se hizo pesadito, que no pesado, e incluso en algunos momento pedaleaba con fuerza.

Llegada a San Fernando, y las piernas las tenía mejor que el día anterior.

Lo dicho, día para olvidar, y no comer antes de algún esfuerzo. Habitualmente como por el camino, no antes del esfuerzo.

Telde Piconera Pasadilla Burrero Telde

Día 22 04 2011 (44 km.)

Me levanté como de costumbre sobre las 06'00 h. Desayuno de galletas y vaso de leche, habitual los sábado y los domingos, aunque hoy no lo sea, pero hoy no tenía ni idea de dónde iba a ir. Tras conversar con mi yo, se me ocurrió hacer esta ruta. Sobre las 07'10 h. el día había aclarado, y disfrazado de ciclista, me dirigí hacia la Piconera.

Lomo Cementerio, y comienza el ascenso. El día no estaba ni bueno ni malo. Simplemente, estaba bien para pedalear. Tras subir el primer gran repecho, paré con la excusa de tomar una foto con el fondo de la ciudad de Telde. Continué el camino, y subida hasta encontrarme el primer ser humano, fue en el Pozo, situado al lado del camino, y bien conocido porque allí era mi lugar de descanso cuando salía a caminar. Eran las 08'00 h. y unos metros más adelante, donde se encuentra una cadena con indicación de "no motos" ya había una pareja de personas mayores, que por la instalaciones que estaban preparando parecía que se iba a celebrar un banquete. Cuando estaba en la piconera, un descansito, me vino a visitar el guardián, supongo, porque llegó con el coche, miró y se marchó.

Localizada la torreta de la luz, seguí mi camino, recordando que el sábado pasado había estado la peña por allí, pero esta vez tomaría el camino de la derecha. A partír de aquí todo era nuevo para mí. Aquí empezaba con el GPS, que como el día estaba regulín por lo menos me permitía ver la pantalla y cada vez que quería mirarlo tenía que hacer una parada. El segundo rastro de humanos, me indicaron tras mi pregunta que el camino hacia La Pasadilla no era por allí, pero el GPS decía lo contrario. Tras hacerle caso a los señores y llevar unos 200 metros pensando donde leches estaba el camino, me paré a reflexionar, vi al fondo una senda que seguramente nadie había pisado en meses. Nueva reflexión, Fernando vas sólo, no te metas, si continúas, las cuestas no se acaban nunca, si vuelves todo el camino es cuesta abajo, etc. ¡Que leches, vamos palante!.

Camino que efectivamente, nadie había pasado durante mucho tiempo. Las cuestas se unían unas con otras, pero seguía siendo temprano, con lo que el margen de volver en el caso de no continuar era bueno. Por fin, las casas se hacían cada vez más frecuentes, indicación que de que la carretera no debía estar muy lejos. Algunas partes del camino comenzaban a ser de cemento, hasta llegar a ser una pequeña prolongación de la carretera. Cuando la divisaba, la verdad que me dió una alegría, pero a su vez tristeza, ya que finalizaba las subidas sin una cuesta abajo donde disfrutar de la velocidad. Platanito para tomar fuerza, ida al baño del campo, y claro el papel lo había dejado en casa.

No volví a mirar el GPS y fué un error, ya que después de un trozo de carretera, venían los LLanos de Deán. En el primer Bar me paré a tomar café y como era temprano y David me había llamado el día anterior le envié un sms. Respondió con lo que después del café me dirigí hacia el Burrero, y me estubo comentando que se quería comprar una doble y que el coche ya lo tenía vendido.

Tras la conversación yo proseguí mi camino, el camino que tantas veces he realizado, mi bicicleta y yo, solos conversando. Unos dicen si las paredes hablaran, yo digo si mi bicicleta hablara.

Caminito y pedaladas suaves hasta Telde y piernas muy cansadas, a pesar de ser sólo 44 km. y sufrimiento en el día de mañana, pero esto lo dejo para el próximo post.

salud y bicicleta.

Salida Vecindario Arinaga Vargas Burrero Vecindario

Día 21 04 2011

Como siempre Jesús vino a recogerme a las 07'15 h. Salimos en dirección, no sin antes tomar un cortatito en la Gasolinera de la Shell - autovía-, a Vecindario (Ayuntamiento), donde habíamos quedado con la peña de "novatos las palmas". Cuando llegamos no había nadie. Sobre las 8'05 comenzaron a llegar el resto del grupo (Raúl, Ayoze y otros - no recuerdo sus nombres -).

Tras los 15 minutos de cortesía, salimos en dirección a la Playa de Arinaga. Cruzamos por el Centro Comercial, y circulamos perpendicular a la autovía hasta llegar a la misma playa. Cogimos la carretera en dirección al Cruce de Arinaga, y a unos 500 metros giramos a la derecha por un camino entre invernaderos. Allí, junto al camino nos recibió un perro, que por su aspecto, cabeza y ladridos, nos debería tener muchos amigos. Suerte que estaba amarrado. Continuamos bordeando la playa hasta Vargas. Continuamos enlazando caminos hasta el Burrero, y entre las pistas del aeropuerto, llegada a Carrizal. Parada para conversar de cuando íbamos a tomar café y si volvíamos a Vecindario, puesto algunos compañeros tenían que trabajar esa tarde. Tomamos lo dicho, y nos dirigimos a Carrizal para tomar un camino que circula en el margen derecho - dirección sur - a la carretera antigua del sur. Este nos lleva hasta el Cruce de Arinaga y otro posteriormente nos lleva a Vecindario, sobre las 12'00 h.

Día tranquilo pedaleo, con risas, algún pinchazo. Nuevos amigos y pensando en la próxima salida.

miércoles, 20 de abril de 2011

Entrenamiento

Martes 19 de abril

El día estaba nublado, ligeras gotas que no impidieron que saliera a dar un par de pedalados.

Como de costumbre, salí al Barranco Real de Telde sobre las 17'30 h. Poca gente, no vi a los habituales, pareja paseando al perro, corredor que cuando te ve te dice por donde tienes que ir, ect.

Todo suave, estaba cansado, no había dormido la siesta debido a que me quedé viendo una película de romanos de tiempo de Marías Castaña. Y como no, no se podía echar en otro canal que no fuese Intereconomía.

En una hora estaba en casa pero agustito.

saludos

martes, 19 de abril de 2011

Entranamiento

Lunes 18 de abril

Después de la consabida sieta, de dos (2 - para que quede lo suficientemente claro-) horas, bajé la bicicleta del potro, leve engrasamiento y puesto el hábito de hermano ( que estamos en Semana Santa, menos el capirote, porque no me deja ver bien), me dirigí hacia el Barranco Real de Telde.

Antes había ido a Burbujita a que me aflojasen los ejes de la ruedas de la bicicleta de Elisa. Se los voy a cambiar y uno de los extremos no lo podía aflojar.

La tarde acompañaba para dar pedales, aunque había menos gente de la habitual. La bajada siempre es hermosa, aunque no sea pronunciada, hasta llegar al Centro Comercial Las Terrazas. Leve parada para contemplar la gente bañándose, pasear y contemplar la mar. Hoy no había nadie haciendo skate.

Vuelta al barranco, y si la bajada es suave la subida no puede ser mortal. Al llegar arriba, serían las siete, con lo que vuelta para atras a dar otra vuelta para no llegar a casa y conectarme al ordenador.

Ahora sí esta bajada había que hacerla a toda leche, amortiguador y horquilla flojas y no levantar el culo del sillín, hasta llegar al final, traguito de agua y recofortante pensamiento de haberle realizado bien. La subida con plato grande para llegar cansadito. Realmente me sentí bien. Se nota que no estoy tan mal físicamente.

Besitos

lunes, 18 de abril de 2011

Jinamar - Telde - Piconera - Ojos de Garza - Melenara - Telde

Sábado, 16 de abril 2.011.

Como de costumbre, Jesús, me llamó para salir este día. Quedamos a las 7'30h. Preparar la luz y como es habitual, las pilas estaban descargadas a pesar de estar fuera del frontal. Bajada por la carretera de San Antonio hasta el cruce de Leroy Merlin y Decathlon. Llegamos casi al mismo tiempo.

Cargamos las bicicletas y dirección a Jinámar ha recoger a Domingo y Miguel.

El día estaba despejado, casi de verano. Salida desde Jinámar dirección al Barranco de Telde con las primeras risas en la bajada o bajadón llegada al campo de golf "Miguel suelta los frenos". Subida por el barranco hasta llegar a la azucarera. Cogemos dirección Lomo Cementerio y nos encontramos al primer compi del día, no recuerdo su nombre. Giramos a la izquierda en el cementerio y comenzamos el 50% de la ruta del día, subida. Sudor y pensamiento de todo lo que sube después baja será la tónica de los pensamientos. Durante el camino nos encontramos a unos excelente compañeros de viaje, Novatos de Las Palmas. El primer encuentro, al divisarlos al fondo, fue de sustillo, ya que uno de ellos estaba tumbado en el suelo y el primer pensamiento fue de que le había dado un yuyu o bien se había pegado una hostia. Nada de eso, simplemente estaba descansando en el suelo que al igual que todos los del grupo estaba harto de subir. Paramos para tomar una cafecito, que gentilmente Miguel los prepara buenísimos y lo trae en su supertelmo. Estubimos departiendo el grupo, que ya no éramos sólo cuatro sino unos diez hasta el final del recorrido en Melenara. Al pasar por el torreón de la luz, unos siguieron subiendo hasta la Pasadilla y el resto empezamos a tirar cuesta abajo. Que impresionantes bajada, de las que te hace disfrutar como un niño pequeño. En el camino me encontré con un señor que estaba paseando al perro, y el buen paisano me entubo contando las bondades del campo, "el aire que se respirar no tiene comparación con el de las ciudades", "la gente no sabe lo que se pierde al no salir al campo", "hasta cuando tendremos que sufrir la contaminación de los coches", etc. Tras despedirnos y desearle que tenga un buen día continuamos la bajada a toda leche. Curvas y más curvas con algunas paradas para reagruparnos.

Llegamos a la carretera que une Telde con Ingenio, a la altura de Cuatro Puertas. Parada para comentar la impresionante bajada y como no, terminar las presentaciones. Ahí nos deja el primer miembro que encontramos en Lomo Cementerio, y comentarle que cuando quiera que nos llame si no quiere salir sólo. Nos comenta que vive en Melenara y que habitualmente sale cada 15 día. El resto de la semana hace pequeñas rutas por Telde. Le comento que le llamaré porque yo también salgo sólo durante la semana, pero no le pedí el teléfono. Creo que Jesús si lo tiene.

Seguimos bajando dirección Ojos de Garza. Bajada que hicimos hace algunas semanas cuando visitamos las cuevas de Cuatro Puertas.

Llegada a Ojos de Garza y parada. El compañero "Argentino" lleva la horquilla sin aire, no sin antes cagarse en los mu..tos del mecánico que la ha llevado en varias ocasiones. Allí pensábamos continuar los cuatro hacia Vargas, pero Miguel dado la hora, decide que el continúa para Jinámar ya que tiene los padres solos. El resto de los de siempre, Jesús, Domingo y yo, decidimos que no vamos a Vargas y como el resto de los compañeros que nos encontramos ese día iba para Melenara tiramos todos, los de siempre y los nuevos, juntos.

De Ojos de Garza continuamos dirección a la Ermita de San Rita, cruzamos el puente, y llegamos a las cuartería que hay al lado de la Base Aérea de Gando. Subimos a la izquierda entre "mares de plasticos - invernaderos-". Camino que nos lleva al Barranco de Silva. Camino que he realizado en infiniadad de ocasiones cuando salía sólo. LLegamos a Ikea y dirección a Melenara a tomarnos un refresquito.

Día feliz y con nuevos amigos. Lo mejor de los mejor. Las bicicletas unen.

saludos